Los antecedentes del proyecto llamado “Mil ladrillos” se remontan al año 2008, en China. Allí trabajé para un Museo de Cerámica Contemporánea de Argentina y Sudamérica en una residencia para artistas en Fuping, cerca de Xian. Realicé una de las obras fundantes de dicho museo. Esta fue una instalación llamada “Proyecto Sur”, la cual se convirtió en un “work in progress”, dado que se extiende en el tiempo y se conforma permanentemente en diversas series de obras que parten de su mismo concepto. Estas son: Serie Home, Serie Trayectos, Serie Conexiones y Serie Mil Ladrillos.

Particularmente esta nueva serie, Mil Ladrillos, comienza en el año 2011 a partir de una propuesta de trabajar para el Museo del Ladrillo de la Fundación Ctibor, un espacio creado en la ciudad de La Plata por la familia Ctibor. El objetivo de dicho espacio es mostrar la historia de la antigua fábrica de ladrillos del mismo nombre que se instala en nuestra ciudad hace más de 100 años.

Mi propuesta plástica para esta serie, fue armar una serie de trabajos utilizando el módulo ladrillo de diferentes tamaños como referente cultural y social. Célula madre de la construcción, múltiple estructural de nuestras casas, pueblos, ciudades y países, articulan nuestro hábitat privado con el habitáculo público. El ladrillo, portador y hacedor de cultura, es nuestra base matérica-cerámica que nos cobija como seres sociales. La obra-maqueta consta de una serie de casas de porcelana impresas con imágenes de la vieja fábrica Ctibor, del juego argentino Mis Ladrillos, etc. que se instalarán en pequeños cimientos de mini ladrillos.

El nombre del proyecto “Mil ladrillos” también nos remite a nuestro pasado, nuestra niñez. El modo lúdico que nos proponía el famoso juego “Mis ladrillos”, donde construíamos nuestros sueños, y jugábamos a crear espacios ideales, nos introduce en una suerte de memoria lúdica, nostálgica y crítica a su vez.

El objetivo hacia el espectador apunta a una mirada abierta hacia la obra. Las múltiples interpretaciones componen y rearman las obras, articulando los mensajes connotados con los denotados y proponiendo un juego entre el pasado, el presente y el futuro. La memoria actúa como medio-herramienta que nos permite armar-nos, des-armanos y re-armarnos.

The origins of the series called “A Thousand Bricks” date back to 2008 in China. There, I worked for a Museum of Contemporary Ceramics of Argentina and South America at an artist residency in Fuping, near Xi'an. I created one of the founding works for that museum. This was an installation called “Proyecto Sur” (Southern Project), which became a work in progress, as it extends over time and is constantly evolving into various series of works that stem from the same concept. These are: Home Series, Journeys Series, Connections Series, and A Thousand Bricks Series.

This new series, "A Thousand Bricks," began in 2011 with a proposal to work for the Brick Museum of the Ctibor Foundation, a space created in the city of La Plata by the Ctibor family. The museum's objective is to showcase the history of the old brick factory of the same name, which was established in our city more than 100 years ago. My artistic proposal for this series was to create a series of works using the brick module of different sizes as a cultural and social reference. The building block of construction, the structural multiple of our houses, towns, cities, and countries, it articulates our private habitat with the public sphere. The brick, bearer and creator of culture, is our material-ceramic foundation that shelters us as social beings. The model-work consists of a series of porcelain houses printed with images of the old Ctibor factory, the Argentine game "Mis Ladrillos" (My Bricks), etc., which will be installed on small foundations of mini-bricks.

The project's name, "Mil ladrillos" (A Thousand Bricks), also refers us to our past, our childhood. The playful approach of the famous game "Mis Ladrillos," where we built our dreams and played at creating ideal spaces, introduces us to a kind of playful, nostalgic, and simultaneously critical memory.

The objective for the viewer is to encourage an open perspective on the work. Multiple interpretations compose and reassemble the works, articulating connotative and denotative messages and proposing a play between past, present, and future. Memory acts as a medium-tool that allows us to arm ourselves, disarm ourselves, and arm ourselves again.

MIL LADRILLOS
A THOUSAND BRICKS

2012